Aimé Césaire y el movimiento de la negritud

Si te perdiste del primer encuentro del Club de lectura Jules Verne, te invitamos a ver la memoria del evento en nuestro canal de YouTube:

 

 

Francofonía literaria en África

Mi negritud no es una piedra, su sordera
lanzada contra el clamor del día
mi negritud no es un charco de agua muerta en el ojo
muerto de la tierra
mi negritud no es ni una torre ni una catedral
penetra en la carne roja del suelo
penetra en la carne ardiente del cielo
perfora la postración opaca de su recta paciencia.

AIMÉ CÉSAIRE

Cuaderno de un retorno al país natal. Poesías. La Habana: Casa de las Américas, 1969.

 

El club de lectura Jules Verne regresa a la programación cultural de nuestra Mediateca David B., y este mes tiene el gusto de invitarlos al conversatorio:

AIMÉ CÉSAIRE Y EL MOVIMIENTO DE LA “NEGRITUD”. FRANCOFONÍA LITERARIA EN ÁFRICA.

Miércoles 17 marzo, 6:30 p.m., vía YouTube.

Bajo la coordinación de Alan Gonzáles Salazar, actor y dramaturgo, contaremos con la participación de Américo Portocarrero, decano de la Universidad del Área Andina, e Iván Serna Henao, estudiante de Derecho de la Universidad Libre y traductor.

Sobre el autor…

Aimé Fernand David Césaire (1913-2008),  poeta y político de Martinica fallecido a los 94 años de edad, pasó a la historia por haber puesto su actividad literaria al servicio de ideales políticos profundamente anti-coloniales y definidos en el término de ‘negritud’. El concepto lo utilizaría por primera vez en su libro de poemas ‘Cahier d’un retour au pays natal’ (‘Cuaderno del retorno al país natal’, 1947), en donde afirma «soy de la raza de los oprimidos», esto gracias al contacto y a la amistad con otros estudiantes de colonias francesas, como el senegalés Léopold Sédar Senghor -padre de la independencia de Senegal- y el guayanés Léon-Gontran Damas. Además de ese emblemático libro, la publicación en 1950 de su ‘Discurso sobre el colonialismo’, amplificó el eco de sus posiciones en el Caribe y África, además de contribuir a dar a su obra un carácter universal.

La historia de los negros es un drama en tres episodios. Los negros primero fueron sometidos (idiotas, brutos, se decía)… se les miró después de forma más indulgente. Se les dijo: valen más que su reputación. Y se les trató de formar. Se les asimiló.  Fueron a la escuela de sus amos; “niños grandes”, se decía. Pues solo los niños están siempre en la escuela de sus amos […] los jóvenes negros de hoy no quieren ni servidumbre, ni asimilación. Desean la emancipación. Hombres se dirá. Puesto que solo el hombre camina sin preceptor por los grandes caminos del pensamiento.

Aimé Césaire. L’etudiant noir.